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Yoga y Parapsicologia

Yoga y ParapsicologíaLa tradición YOGA cuenta diversas leyendas acerca de las maravillosas vidas y hechos milagrosos de los grandes yoghis. Inclusive los grandes yoghis actuales son capaces de realizar espontáneamente milagros, o con otras palabras, "fenómenos paranormales". Los numerosos relatos de hechos inusuales en la historia de los grandes yoghis, llevan hacia el vasto y complejo problema de la relación entre lo espiritual y lo parapsicológico, o en este caso mejor dicho, la relación entre el YOGA auténtico y la parapsicología.

Los milagros acompañan la evolución espiritual

Este problema lleno de misterios no es algo nuevo. Es un hecho históricamente verificable que los pueblos muy perseverantes y determinados en su fe, han perseverado a lo largo de miles de años por alcanzar devotamente un cierto objetivo divino. Siempre los practicantes se han inspirado en las auténticas tradiciones de su tiempo. Cuando alcanzaban por completo estos objetivos, se convertían en personas realizadas, o grandes santos, u hombres sabios, como se les llamaba en el Occidente, o maestros o almas liberadas en el Oriente. Casi todos manifestaron múltiples y notables capacidades y habilidades paranormales (SIDDHI), durante y después de su práctica espiritual, aún muchas veces extraños y extraordinarios poderes milagrosos que las personas ignorantes en particular, encuentran muy difícil de comprender y explicar.

Es natural estudiar estas manifestaciones paranormales que aparecen en algunos sujetos privilegiados, lo mismo como se estudian otros fenómenos físicos, biológicos, psicológicos y mentales. Si se comprenden correctamente, los mismos luego pueden ser progresivamente integrados y ampliados, mediante un entrenamiento sistemático y adecuado, por las personas "normales" o "no dotadas", sin embargo bajo ciertas condiciones (conocidas por los iniciados). No se debe descuidar la atención fundamental y siempre vigente de los estudios parapsicológicos.                                                         
 
Más aún, sus notables resultados ofrecen nuevos horizontes sorprendentemente ilimitados para la limitada mente humana, llevándola así, hacia una visión más profunda - y talvez más coherente, que afecta inmensamente a la conciencia común y a menudo determina una revisión inesperada de los valores unánimemente aceptados hasta entonces. Los investigadores de los fenómenos paranormales enfocan su atención en aquellos que manifiestan estas habilidades extraordinarias en sí mismos o que las desencadenan en su entorno (grandes yoghis o santos cristianos, sabios famosos o maestros del Oriente desarrollados espiritualmente).

Los fenómenos paranormales manifestados por los grandes yoghis, sabios o iniciados constituyen objeto común de estudio para los parapsicólogos. Pero toda una serie de dichos fenómenos, manifestados y desarrollados en forma caótica (llamados correctamente como "inferiores" por los grandes yoghis o sabios), pueden darse en aquellas personas que están comenzando su camino hacia lo Absoluto, bajo algunas circunstancias más especiales. Estos son aspectos no deseados, que pueden luego favorecer influencias demoníacas que llevan al desarreglo y al estancamiento en el camino espiritual.

Especialmente hoy en día, cuando hay tantos falsos "sanadores" y "operadores de bioenergía", que incitan en realidad al "despertar" de la mediumidad, se debe acudir al sentido común decía Swami Ritajananda.
Dichas personas en forma aberrante proclaman que "cursos" de 3 o 7 días proporcionan "clarividencia" o "poderes curativos" a sus candidatos, quienes realmente están en el camino hacia el desequilibrio psíquico. No importa cuan legales sean una u otra, la práctica espiritual tendiente a la revelación de lo eterno absoluto, no tiene nada que ver con la investigación fenomenológica, aún cuando ésta tome como objeto de estudio las manifestaciones paranormales que aparezcan durante la misma.

Los grandes yoghis, así como los grandes místicos, nunca han buscado obtener y gozar de los poderes milagrosos.
La historia del misticismo religioso ofrece varios ejemplos de famosos ascetas que lamentaban por ser perturbados por estos fenómenos inusuales de resonancia, con diferentes formas sutiles de energía que se manifestaban en ellos o a través de ellos, (aún en contra de su voluntad, debido a su mediumnidad aumentada). Realmente no era lo que buscaban.

En la Iglesia Católica, el caso de Santa Teresa de Ávila representa un ejemplo famoso, entre los más representativos. En su obra "Los problemas de la vida mística", Roger Bastide afirma que esta santa a menudo pedía a Dios que no le enviase más los estados de éxtasis que la poseían en frente de todos, especialmente durante la Misa, o aún fuera de la Iglesia. Muchas veces, representaban un motivo de escándalo más que una lección edificante para quienes los presenciaban, ella ni siquiera pedía que ocurrieran.

Yoga y ParapsicologiaLos grandes sabios y santos cristianos o aún los yoghis del Oriente que no alcanzaron el supremo objetivo en el camino espiritual, "escalando el divino Monte Carmelo", como dijo San Juan de la Cruz, contemplaron estos fenómenos inusuales (frecuentemente específicos para los médium, especialmente cuando no son controlados por la voluntad), como parásitos, inclusive como peligrosos (sin embargo, no todos estos poderes o habilidades son peligrosos). Ellos no los buscan deliberadamente ni los provocan en plena conciencia. Estos misteriosos y extraños poderes no son el objetivo buscado, no son parte de su búsqueda de lo Divino.

La aparición inesperada, y sus efectos, aunque a menudo espectaculares, los toman de sorpresa y los desenfocan, creando dudas y a veces sufrimiento y temores interiores. Los más serios, o con otras palabras los más profundamente espirituales discípulos, se dedican totalmente, alma y corazón, a la sublime, delicada, meditativa e inusualmente silenciosa búsqueda de la suprema Presencia Divina. En última instancia, este sería el principio básico de sus vidas, o de la vida de cualquier otro. Separados de todo lo que es elusivo y evanescente (MAYA en el idioma Sánscrito), ellos no ambicionan poderes paranormales (SIDDHI), que podrían sin duda hacerlos capaces de llevar a cabo maravillas, pero ahora solamente los interesan los interiores.
Así, ellos ya no se preocupan por conseguir la gloria personal pasajera, calificada naturalmente como extraordinaria o paranormal. Aún, este fenómeno desequilibrante, desarrollado originalmente por un desajuste mental, desaparece y en su lugar aparece una cohabitación armoniosa. Es un estado de euforia lúcida y de contacto sereno con lo esencial. Pronto será asimilado como un hábito. En el centro de este descubrimiento espiritual que sobrecoge al practicante, se manifiesta un equilibrio extático que crece en amplitud e intensidad.
Es lo que Henri Delacroix llama el estado "teopático" (el estado de “sentir a Dios”).

En la mayoría de los casos, los fenómenos paranormales prontamente dejan de manifestarse involuntaria e incontrolablemente. Los estados de éxtasis espiritual ya no desencadenan disturbios visibles de la conciencia o del cuerpo, comunes para dichas  manifestaciones, debido a la adaptación y a una armoniosa integración. Por supuesto, esto no significa que los poderes excepcionales (SIDDHI), que se manifiestan durante el ascetismo o diferentes prácticas espirituales no subsistan cuando se ha alcanzado el objetivo. Pueden aparecer otros, pero ahora todos se encuentran completamente bajo el control del maestro yogui, o del iniciado victorioso que puede manifestarlos a voluntad, cuando quiera o lo estime necesario.


Los grandes yoghis usan los poderes paranormales para ayudar a otras personas
¿Qué significados pueden encontrarse una vez alcanzada la fase de estos poderes (SIDDHI)?
Constituyen nada más que una simple y sabia extensión de las posibilidades de la acción divina en los seres humanos.
                                          

Esta extensión sabiamente integrada ya no es peligrosa, ni para el practicante, ni para los demás. Se puede mencionar el hecho de que los grandes yoghis, santos o sabios que alcanzan lo último en la realización espiritual, dicen siempre: " Yo no vivo, sino que Dios vive y permanentemente Se manifiesta en y a través de mí". Ellos se presentan a sí mismos como expresión de sublimes y divinas aptitudes nuevas, que se agregan naturalmente a las que la gente común ya posee. En este estado cualquier ego o vanidad personal siendo totalmente borrados, estas nuevas aptitudes perfectamente integradas en el ser humano debido a la Gracia Divina, ya no son empleadas por quien las posee para el uso "personal", sino para acciones sublimes que son altruistas, inspiradas por la sabiduría, y visible o sutilmente caritativas y generosas.

Una vez alcanzado este punto del análisis fenomenológico, se puede añadir que la auténtica espiritualidad es, en sí misma, una "parapsicología", si se entiende por "parapsicología" la ciencia de las aptitudes usuales de los seres humanos, y el modo en que ellos perceptiva y operacionalmente las superan. Es obvio que para alguien inteligente, la "parapsicología" representada por la auténtica espiritualidad es totalmente diferente de la que es considerada comúnmente.

Especialmente para los que no toman la espiritualidad como un fenómeno puramente intelectual o teorético, sino como una auto-realización completa, un tipo de perfecta transmutación y sublimación que desencadena una profunda mutación psicológica, esta realización despierta totalmente (cuando se vuelve efectiva), estados de conciencia extáticos, divinos que se le pueden llamar “paranormales” o aún “súper-normales” talvez. Sin necesariamente pretender realizar acciones inusuales o maravillas exteriores, la conciencia de la persona que alcanza el más elevado nivel de espiritualidad puede transitar por estados desconocidos por el hombre común, sumergiéndose en lo que se podría llamar “otra dimensión del Universo”, dimensión que corresponde a frecuencias sumamente altas de las vibraciones, que los individuos que se encuentran todavía bajo las normas comunes, es decir que no poseen el necesario despertar espiritual, ni siquiera sospechan. Es por esto que corresponden a un dominio de percepción interior o a un tipo de acciones que puede aparecer como paranormal para el ignorante.

Las experiencias paranormales forman una parapsicología sui-géneris
Más aún, para el no despierto espiritualmente, los hechos incluidos en este enigmático campo, no pueden provenir de ninguna investigación material, ni pueden resultar de investigaciones materiales que utilicen algún elemento de control que justificarían el uso de métodos estadísticos.
Adicionalmente, tal "parapsicología" no podría ser descripta en ningún lenguaje común, así como nuestro lenguaje común no puede ser comprendido sino por los lectores u oyentes que ya posean la indescriptible experiencia interior de los estados que las palabras de dicho lenguaje tienen la misión de traducir. Si los hombres sabios, y los grandes yoghis pueden comprenderse recíprocamente utilizando el lenguaje común de una manera analógica y simbólica, es solamente porque todos ellos vivieron plenamente, sin importar de donde provengan, las mismas experiencias de naturaleza espiritual, divina.

Algunos autores expresan que los espiritualmente desarrollados manifiestan "fenómenos de entendimiento sin entendimiento explícito", durante los cuales la conciencia resuena con una realidad sublime, tan rica y profunda que quien la experimenta no la puede definir exactamente.
Yoga y Parapsicologia
¿Es siempre así? ¿Aún para los más grandes místicos del Occidente u Oriente? Por supuesto, sus testimonios unánimes muestran la afirmativa.
¿No es también verdad que la inteligencia común, que es a menudo expresada por la palabra "entendimiento", es la única forma de inteligencia que los seres humanos conocen, fuera de cualquier forma de delirio o paranoia?

Para lograr ser ese "animal técnico" de que hablaron Henri Bergson y Eduard Le Roy, el hombre debe estar dotado de inteligencia, sin la cual no puede crear las herramientas o construir los vehículos que han hecho de él, el “jefe” biológico de su planeta natal.