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La pareja continente sexual, escuela de la vida cumplida a través del amor transfigurador

Para perfeccionar la armonía en una pareja que realiza la continencia amorosa, es muy importante reflejar profundamente y cuanto mas desapegado sobre nuestro pasado amoroso, concientizando después, a través de la comparación con el presente maravilloso, las ventajas gigantescas que remarcamos. A través de este análisis lúcido vamos a llegar a liberarnos gradualmente de todas las cadenas familiares aberrantes y encerradoras que nos limitaron en la forma de prejuicios tontos nuestro pasado amoroso y vamos a poder volvernos más y más conscientes de nuestros comportamientos amorosos, logrando dominar de esta manera los mecanismos inferiores de protección psicomental y de idealización, para instaurar cuanto mas rápido, junto con el ser amado, una comunión auténtica, sentida y experimentada empáticamente en todos los planos.

Esto nos va ayudar al mismo tiempo entender, junto con el amado o amada, las diferencias predominantes (las especificaciones masculinas y femeninas características a cada uno). La abertura permanente y plena frente de la Tolerancia, Transfiguración del ser amado, la Comunión con las energías sutiles benéficas del Macrocosmos, la Revelación de la Dimensión Sagrada del Amor, el Amor sublime e Incondicional, he aquí los primeros frutos de este obra profundamente espiritual, que hace instalarse un estado de felicidad desbordante.

 

 

 
La mayoría de nosotros somos prisioneros de nosotros mismos y por eso nos parece extraño y pleno de misterios el mundo del otro. Normalmente, cada ser humano tiene, por las especificaciones vibrátiles (que hacen aparecer resonancias diferentes) una visión total subjetiva e individual sobre la realidad. Por eso los yóguis afirman que tanto la hermosura, cuanto la fealdad, se encuentran en los ojos del observador. Muchas veces nosotros vivimos rodeados y “encarcelados” porun muro hecho por el conjunto de las experiencias de nuestro pasado, la educación recibida, la “programación” inoculada por la influencia del ambiente familiar, como así también por el “sello” del alma del respectivo pueblo y de la historia del país en cual vivimos, por el color de la piel, por la clase social a la cual pertenecemos y, especialmente, por nuestra pertenencia a un sexo u otro. Así, cada vez que miramos a cierto ser humano o un evento, todos estos condicionamientos (muchas veces no sospechados) son simultáneamente presentes y nos impiden, por estos “filtros”, ver clara y objetivamente la realidad de éste evento o de aquél ser.
 
Por este proceso instantáneo, nosotros permanecemos casi siempre “prisioneros” en la ilusión! Por consiguiente, mientras no alcanzamos el estado de sabiduría liberadora, vivimos cada uno encerrado en el propio “caparazón” más delgado o más espeso. A pared en la cual nos encontramos “encarcelados” nos marca a menudo la realidad objetiva. Justo por eso, para poder de verdad entrar en contacto empático profundo con los otros, debemos tratar firmemente disipar completamente esta ilusión encarceladora.
 
Así, parar mejorar constantemente nuestro estado de resonancia empática con los otros, vamos a lograr entrar fulgurantemente en el “caparazón” del otro para percibir de este manera, gracias a esta inefable “consonancia”, su propio mundo interior predominante, la su percepción subjetiva sobre la realidad, el condicionamiento astral por el signo zodiacal en el cual nació y el ascendente que tiene. Por esta inefable EMPATIA que, en las fases de maestría pueden ser extraordinariamente de profunda y compleja, nos vamos a comunicar mucho mejor con los otros, logrando siempre encontrar las palabras adecuadas para influenciarlos en sentido benéfico sin lastimarlos. Sólo entonces vamos a poder sentir de verdad cómo y con que extensión somos amados y nos vamos a poder orientar llenos de amor hacia los otros, fusionando plenamente empático con ellos cuando aceptamos abrirnos amorosamente nuestro propio mundo interior ante el universo fascinante de otro ser humano, por el cual sentimos amor. Para poder lograr abrirnos cuanto mejor ante del amor, cada uno de nosotros debemos liberarnos rápidamente de todas las cadenas encarceladoras, dándonos cuenta que solo así podemos finalmente conocernos y enriquecernos realmente, a través de la fusión amorosa con un ser humano. Por eso es tan importante aprender a mirarlos, especialmente a los que amamos, sin ideas preconcebidas, sin clisés y, sobre todo, sin pedirlos (imponerlos despóticamente) corresponder a nuestra imagen FANTASMAGORICA que nos hemos formado sobre ellos. Y esta nos puede enseñar mejor de todo, la relación amado-amada!
 
La trampa de la idealización fantasmagórica
 
Viviendo cuanto más tiempo en dos (en pareja) nos vamos a chocar bastante rápido de las diferencias entre nuestros puntos de vista. Al comienzo de cada relación de amor, cada uno idealiza y transfigura cuanto mas al otro, estructurando muchas veces, a través de una proyección psicomental fantasmagórica, un tipo de “sosia” ilusoria del otro, que no corresponde para nada con el original objetivo. En vez de establecer un cambio empático plenario, una comunicación profunda recíprocamente engranada en todas las capas del ser, el sentimiento amoroso (de uno o aun de los dos) se basa, comúnmente, en el así-dicho “amor a la primera vista”, en la violencia de la pasión que nos subyuga y nos encesquece. Sin conocer casi para nada intuitivo y empaticamente el ser ante nosotros. Nosotros proyectamos a menudo fantasmagóricamente sobre todas nuestras aspiraciones amorosas y nuestros deseos. El se vuelve de esta manera, por esta transfiguración preponderantemente fantasmagórica, el mas lindo, el mas femenino, el mas continente, el mas viril, el mas inteligente, el mas tierno, en una palabra, el mas extraordinario ser! Pero en realidad, objetivamente hablando, en la mayoría de los casos no vemos casi para nada el ser amado así como el es objetivamente, sino solo la imagen fantasmagórica reflejada del ser humano al que, “idealmente” hablando, nos gustaría encontrar y ser amados por el. Este tipo frecuente de amor, predominante pasional, nos va arrojar entonces en una ilusión que, inevitablemente, nos va conducir, más temprano o más tarde, a la desilusión.
 
Semejante comienzo fantasmagórico para un camino largo para atravesar juntos, que es la vida en pareja, no fue y no es nunca de buen auguro! Al contrario, semejante comienzo es un circulo penoso y peligroso, en el cual el ego puede aun amplificarse muchísimo, especialmente en las situaciones en las cuales sabes que eres amado por alguien muy excepcional (no por nada, con respecto a este tipo inferior de amor, mucha gente del espíritu afirmaron que el es una forma de “egoísmo en dos”). Nosotros mismos nos hinchamos en las plumas y nos volvemos entonces, ante nuestros propios ojos, en un personaje muy especial, muy aparte de lo común, especialmente porque pudimos despertar al amor intenso de aquel ser humano excepcional! En esta situación, la ilusión es total, porque nosotros no tenemos nada más que el propio ego como base de transfiguración, y el despertar a la realidad arriesga ser muy doloroso. El aspecto divino, que podríamos intuir o revelar entonces en nosotros a través del otro desaparece y es reemplazado con algunos aspectos eróticos.
 
En la sociedad actual, el estado de amor es presentado muchas veces en la mass-media como sinónimo de la felicidad. A menudo, se olvida que el amor se consolida a través de la comunión amoroso-plena perfecta realizada en las esferas vitales, mentales, espirituales y del alma y, en el caso de los yóguis avanzados, a través del respeto y de la transfiguración constante proyectada sobre el otro y, también, por la aceptación de su compañía, en un fondo de un estado de amor sin fin que surge por la continencia sexual perfecta (realizada en pareja) y de la sublimación armoniosa de las energías gigantescas resultantes.
 
La pareja perfecta continente que se empezó a practicar YOGA descubre, gracias al amor infinito, qué maravillosa escuela de la vida es el amor y de esta manera descubre mucho mas rápido y mas plenamente los valores sublimes, auténticos que lo van hacer abrirse y acceder al AMOR DIVINO INCONDICIONAL que, en estado potencial, lo tenemos todos en nosotros mismos, siendo presente en un estado mas o menos latente, en función de nuestro nivel individual de evolución espiritual.
 
Una vez que nuestro estado de ilusión es completamente eliminado nos queda solo aceptar ver cuanto mas lucido y objetivo la realidad y “enfrentar” con discernimiento nuestra propia imagen en espejo que ahora la refleja el ser amado. Antes de apurarnos y reprochar al ser amado que, en verdad, el no es así como nosotros de una manera fantasmagórica hemos pensado, debemos antes de todo desarrollar suficiente la tolerancia, el amor, el poder de transfiguración objetivo y el respeto profundo por el. Todo lo que muchas veces nos exaspera a nuestra amada o a nuestro amado no es otra cosa que solo el reflejo de uno de nuestros propios defectos. Viviendo más tiempo, día tras día juntos, el otro nos va indicar, muchas veces inconscientemente, pero sin embargo muy preciso para nosotros, justo como en un espejo, todos nuestros temores anteriores y actuales. Debido a este aspecto, nos vamos a dar cuenta hasta el final que justo lo que temeríamos mas de todo no vamos a escapar.
 
Los esquemas amorosos de nuestros padres que nos condiciona
 
En el cuadro de una pareja de yóguis que son los dos continentes sexuales, una vez que fue rechazada aquella idealización fantasmagórica y superficial (que predomina en general) se queda todavía un aspecto de realizar antes de poder fundamentar una verdadera relación profunda, feliz y duradera de pareja. Todos, antes de practicar YOGA, tuvimos una cierta niñez que, mas o menos, a través del ambiente familiar se imprimió, a veces muy profundo, en nuestro ser. Frente del bebé – y después frente del niño – cuales cada uno de nosotros fuimos entonces, vivió la pareja arquetipal de nuestros padres. Por mucho tiempo, para nosotros, esta pareja fue nuestra única forma de referencia, nuestra única norma. Justo por eso ella va permanecer para nosotros la pareja primordial o, con otras palabras, va ser la pareja de Adán y Eva, representando nuestra pareja parental, que es presente en nuestro subconsciente.
 
La vida de nuestros padres nos marcó entonces insidiosamente y nos influenció muy poderosamente para bien o para mal, pero, tanto tiempo en cuanto no nos damos cuenta, lucido y desapegados, de su impacto negativo sobre nuestra vida amorosa, pasada y presente, no vamos a poder desprendernos de aquellos condicionamientos nefastos para ser de verdad libres y amar intensamente, pleno y armonioso, así como en realidad deseamos, para poder ser felices.
 
El niño receptivo que cada uno de nosotros fuimos alguna vez, cristalizó solo, sin aun saberlo, las conclusiones de base con referencia al amor, mirando curiosamente a los padres, viviendo con ellos al mismo tiempo muchas situaciones significativas ligadas de su vida de pareja o escuchándolos como hablan sobre el amor.
 
Aun un niño solo, abandonado, sin uno de los padres o sin los dos, cristaliza por ultimo su propia filosofía que va reemplazar o va representar para el mas o menos truncada, la historia de amor de sus padres. A raíz de estas acumulaciones de informaciones y estoques de eventos exteriores, significativas de este punto de vista, el va decidir en su fuero interior que, por ejemplo, los hombres dejan las mujeres o las mujeres dejan al niño, o que el esposo debe dominar siempre a su esposa o que la espose debe dominar insidiosamente su esposo.
 
Su existencia y experiencia desde entonces va ser de esta manera ya poderosamente influenciada por el ejemplo propio de su pareja parental. El va llegar, por ejemplo, sentir un gran y constante temor ante del casamiento o va ser inclinado nutrir un extraño miedo del abandono (especialmente si el mismo fue abandonado en la niñez de uno de los dos padres o aun de los dos). En todas estas situaciones traumatizantes, el va ser condicionado de todo lo que a visto, sintiendo o intuyendo en la pareja de sus padres y mas que esta, el va ser profundamente modelado, aun de todo lo que el se imaginó interpretando solo (en bien o en mal), en cualidad de testigo como bebe de la vida de su padre y de su madre.
 
Conociendo todos estos aspectos (no sospechadas de los otros hombres) justo por esto es urgentemente necesario volver, atentos, lucidos y desapegados, al estado y al tiempo del bebé que fuimos cada uno de nosotros entonces cuando miraba curiosamente y inocente los padres y recordar para conscientizár las programaciones que se cristalizaron gradualmente en nosotros, durante de las interferencias con la pareja parental arquetipal. A través de una semejante conscientización objetiva, podemos realizar que todos nuestros miedos y reticencias, todas los encarcelamientos y las sospechas, nuestra inmensa necesidad de amor, la aspiración de ofrecer ininterrumpido el amor, el deseo de ser casi siempre estimulados (fomentados, animados, alentados?), reconocidos, felices, contentos, todas estas y mucho mas vienen muchas veces no sospechado desde el niño que fuimos cada uno. El temo entonces, se volvió desconfiado, no quiso ser rechazado o abandonado, o vio su padre abandonado por su esposa, o su madre abandonada por su esposo. También, es muy importante reencontrar y delimitar como se refleja, aun ahora en nosotros, la actitud desde entonces de nuestros padres, uno ante del otro. Si nosotros mismos nos mostramos injustos, crudos, violentos, irónicos, celosos, despreciadores, irascibles, egoístas, autoritarios, es muy probable que uno de nuestros padres accionó de esta manera en la relación de pareja.
 
Todas estas resultan también, por el hecho que, a menudo nos faltó completamente o no hemos engranado la imaginación creadora en nuestra vida amorosa de pareja. En semejantes situaciones, siempre perpetuadas, nosotros elegimos inconcientemente la repetición obsesiva de la esquema parental (programada cuando éramos niños), sin analizarla absolutamente para nada y, especialmente, sin ponernos casi nunca la pregunta: “Quiero yo de verdad vivir el mismo tipo de relación amorosa, infeliz e encerrada que existió en cuando era niño entre mis padres?”
 
Esta imaginación poderosa, benéfica, dominada, creadora, significa en verdad creer casi siempre, firme y pleno, en vos mismo y en el poder sutil, benéfico que captas desde el MACROCOSMOS a través de la RESONANCIA y con la ayuda de la cual podes gradualmente controlar tu destino, eligiendo de esta manera seguro el modo de vida mas armonioso y mas generados de felicidad. La imaginación positiva creadora significa tener casi siempre una más grande confianza en vos mismo y en los aspectos sublimes latentes, que deben ser despertadas y dinamizadas al máximo y reflejar en tu propio universo interior, infinitamente enriquecido a través del amor con continencia, la realidad objetiva de la manifestación de DIOS.
 
El poder de la imaginación creadora
 
Que es para cada uno de nosotros la imaginación creadora? Ella representa, aun sin sospechar, nuestro principal aspecto sutil “motor”, y el mental coordinado por la inteligencia es el instrumento de manejar (ordenar) de esta fuerza gigantesca. La imaginación creadora es en verdad nuestra capacidad de visualizar a la voluntad, cuanto más claro, horas enteras, imágenes, ideas y aspectos que nos ponen en resonancia con algunas energías del MACROCOSMOS y de anticipar eventos a través de la proyección mental firme y benéfica. La imaginación creadora nos transforma gradualmente en seres benéficos pensadores, abiertos, listas siempre para amar y evolucionar. Ella nos despierta y nos amplifica la maestría amorosa y nos diversifica el poder de crear, ofreciéndonos la posibilidad de evadirse instantáneamente desde la realidad individual a través de la visualización mental dirigida. La energía sutil de la imaginación creadora nos dinamiza la capacidad de concebir teorías científicas asombrosas o de revelar el simbolismo escondido inherente de la realidad y las ideas fuerza de DIOS.
 
Gracias a la imaginación creadora, perfectamente controlada, nosotros elaboramos descubrimientos geniales y concebimos proyectos audaces que después, con anticipación, los podemos visualizar CLARAMENTE. Sin la imaginación creadora, que facilita la RESONANCIA con una multitud de energías sutiles, benéficas, creadoras del MACROCOSMOS, la gente hubiera vivido solo guiados por los deseos e impulsos primarios. Siempre nosotros empezamos a través de imaginarnos, de una manera benéfica y creadora, una cierta transformación y después, dinamizados interiormente por las energías sutiles del MACROCOSMOS con las cuales entramos en RESONANCIA, tratamos de realizarla con la ayuda de nuestras capacidades de pensar y de la inteligencia, y después, en un cierto momento, en el caso del éxito, constatamos que todo se transforma así como nosotros nos hemos imaginado anteriormente. La imaginación creadora benéfica se vuelve un poder realizador gigantesco, especialmente en el caso de los que son perfectamente continentes sexuales y nos permite crear con una más grande simpleza imágenes profundamente dinámicas e ideas geniales nuevas. Sin la imaginación creadora, que es amplificada extraordinariamente de mucho en el caso de la continencia sexual perfectamente realizada en pareja, nos hubiéramos fijado definitivamente en prejuicios, inercia, costumbres nocivas, intolerancia, celos, maldad, racismo y nos hubiéramos complacer en algunas actitudes rígidas, dogmáticas y sectarias, que perpetúa no selectivamente y sin sabiduría las tradiciones del pasado, rechazando la evolución y la adaptabilidad armoniosa.
 
La imaginación creadora benéfica, doblada del engranaje de la continencia sexual perfecta en pareja y acompañada de la sublimación armoniosa de las energías resultantes, nos ayudarán trascender gradualmente todas las programaciones nefastas instaladas en nuestro ser en el periodo de la niñez. A través de la imaginación creadora benéfica, doblada del engranaje de una continencia sexual perfecta en pareja, descubriríamos muy enriquecida el verdadero estado de felicidad oceánica y vamos a observar como crece en nosotros el deseo de ofrecer, los que merecen, un amor infinito, intuyendo al mismo tiempo la manera mas adecuada de realizar esta. Gracias a este salto que es posible ser hecho con facilidad a través de la continencia sexual perfecta realizada en pareja, nos vamos a liberar de todos los miedos de amar o de dejarnos ser amados. Vamos a poder así creer de nuevo, con toda la fuerza, en nuestros encuentros amorosos predestinados y en los casos de éxito amorosos y de felicidad perfecta. Vamos a tender entonces espontáneamente y plenos de amor hacia la libertad divina y vamos a encarroñar la independencia plena de inteligencia y sentido común en pensamiento y vamos a derrumbar para siempre los PREJUICIOS. Entonces vamos a poder reponer bajo del signo de la pregunta, debido a nuestra consciencia pura y muy amplificada (expansionada gracias a la energía sexual sublimada armoniosamente), todo lo que hemos aceptado ciegamente o que hemos tomado no selectivo o hemos aprendido antes. Este energía mental gigantesca, que nos pone con facilidad a la disposición la continencia sexual en pareja, nos ayuda reflexionar rápida y profundamente sobre todo lo que hemos considerado a veces con un vano orgullo que hemos aprendido y, al mismo tiempo, nos ayuda focalizar atenta y lucidamente sobre todo lo que nos fue impuesto creer en el transcurso del tiempo.
 
Gracias a la fuerza mental gigantesca que aparece a través de la sublimación de la energía amorosa en las esferas superiores del ser, nosotros podemos ahora elegir y establecer nuevas concepciones sabias y creencias (REZONANCIAS) mucho mas ampliar y mas contenedoras sobre la felicidad y el éxito amoroso en el cuadro de una pareja que practica perfectamente la continencia sexual.
 
Vamos a tratar ahora de tomar en consideración nuestra pareja arquetipal (parental) y analizarlo lucidamente y desapegados, concientizando todo lo que se quedó en nosotros desde entonces, solo cuidando no idealizar y tampoco rechazar plenos de horror (porque si aparece semejante estado, el va a general un nuevo TRAUMA). Entonces, no debemos que mirarlo, simplemente desapegados y objetivos, tratando al mismo tiempo de descubrir que específicamente nos influenció de este pareja y todavía influencia nuestro comportamiento amoroso-intimo.
 
Debemos entonces darnos cuenta que puntual nos asustó y, precisamente, que puntual hemos integrado nosotros totalmente de el, parte que se quedó definitivamente como una “norma”. Por eso, nosotros debemos conscientizár que tenemos siempre en nuestro interior aquel niño que reacciona pronto y muy impulsivo cuando siente lastimadas suficientemente sus convicciones y prejuicios. Este niño extraño desde dentro de nosotros mismos es muchas veces aquel que, de una manera irracional, quiere correr cuando se cristaliza nuestra relación de amor. También es el que, abiertamente o no, sabotea una relación amorosa o se agarra con una extraña desesperación de un ser humano que constantemente lo rechaza y también es el que, paradójicamente, nos hace no ver aquel ser humano pleno de amor y maravilloso que nos podría ofrecer la felicidad. A nosotros nos incube ahora la misión de encontrar y eliminar definitivamente los verdaderos motivos de nuestro fracaso amoroso para liberarnos de ilusiones y para vivir, finalmente, plenamente consciente, la relación feliz en el cuadro de la fusión amorosa de pareja en la cual la continencia amorosa es perfectamente realizada. Nuestra relación amorosa en la cual la continencia sexual es perfectamente realizada nos ayuda penetrar fácil y profundamente en el centro del problema. Al mismo tiempo, ella nos permite resolver en corto tiempo, aun en esta vida, todo lo que era o es trastornador y perturbatorio en nuestras relaciones con los seres humanos de sexo opuesto.
 
En una relación disarmoniosa de pareja nuestro defecto mayor, que entretiene y alimenta los problemas de aquella relación, se exacerba gradualmente. En una semejante relación, quiera o no quiera, te descubrís más de todo, y el otro, que es armonioso y lucido, te ve como reaccionas en estados emocionales negativos intensos. El llega de esta manera conocer todas tus debilidades y se vuelve progresivamente consciente de las fuerzas sublimes o de tus sufrimientos escondidos; al mismo tiempo el puede vibrar al unísono con tus sueños no cumplidos. Es muy fácil PARECER feliz, relajado, sin problemas, con algunos amigos buenos a una fiesta, o con los colegas de trabajo o con algunos conocidos en un fin de semana. En el caso de una pareja de yóguis continentes la relación amorosa se vuelve mas y mas profunda y plena, tal que algunos seres humanos llegan gradualmente conocer mejor al ser amado que a ellos mismos. Si a vos mismo te viene en cierta medida mas difícil de reflejar sobre tu mismo, el otro, GRACIAS A SUS ENERGIAS COMPLEMENTARIAS polar opuestas, es casi siempre agudo presente para despertar en vos emociones, estados, sensibilidades y vivencias complejas que vos las sentís EMPATICO y TELEPATICO por la continencia sexual perfectamente realizada. En el cuadro de una relación amorosa el que tiene casi siempre la tendencia de dominar, de poseer, una persona a quien le viene difícil de afirmarse o que tiene permanentemente miedo de asumir responsabilidades, va manifestar continuamente estas predominancias, amplificadas por resonancia nefasta, en el cuadro de la pareja. En el caso de las relaciones desarmonías la pareja va funcionar preponderantemente por una esquema precisa, como será la del hombre-padre dominador y de la mujer-niña, tímida e influenciable. En otros casos van a interaccionar la mujer protectora y muy celosa con el hombre inconstante o infiel, o la mujer-madre y el hombre-eterno adolescente etc.
 
Tanto tiempo en cuanto los dos amados no van a analizar desapegados y en profundidad los esquemas comportamentales amorosas ellos no van a poder conscientizár lucido y creador el defecto o los defectos mayores y van a continuar de esta manera vivir hundidas en la ilusión que son una pareja perfecta, sin problemas. Ellos arriesgan especialmente entonces confrontarse instantáneo, en un cierto día, con una quiebra aparentemente bizarra o, en otros casos, tienen la tendencia de atribuir a la amada o al amado toda la responsabilidad para un eventual fracaso amoroso o conyugal.
 
Una relación profunda de amor se vive siempre de a dos y justo por eso la responsabilidad de la felicidad y de la armonía plena incube a los dos!
 
Que me dice la pareja, en la cual me encuentro, sobre mi mismo/misma? Si casi siempre tenemos la tendencia de imponer despóticamente nuestro punto de vista, si impedimos al otro expresarse, si rechazamos al ser amado el derecho elemental de ver el mundo desde otro punto de vista que el nuestro, el esfuerzo principal en nuestra relación de pareja debe ser urgentemente orientado en la dirección del respeto pleno de afectividad hacia el otro. Trataremos cuanto mas seguido EMPATIZAR con el, tratando entenderlo, para aprender cuanto mas de lo que que se produce benéfico en nosotros; por esto es necesario dejar que sea el mismo, especialmente en el amor y expresarse pleno y libre. Accionando de esta manera lo vamos a dejar al otro elegir solo su modo de vida, sin imponerlo una dirección particular, pero sin embargo lo vamos a poder transformar gradualmente en el sentido benéfico, a través del poder del ejemplo personal. Esta implica, sin duda, que nuestra fuerza interior ser más grande en cierta dirección, siendo muy conocido el hecho que, si querés transformar a los otros y revolucionarlos, debes, antes de todo, transformarte y revolucionarte a ti mismo. Si, al contrario, somos una persona indecisa, frágil, sin iniciativa, que prefiera constantemente que los otros deciden sobre sus opciones y responsabilidades, debemos luchar con tenacidad con nosotros mismos y lograr a transformarnos radicalmente de este punto de vista, amplificando en nosotros suficiente de mucho el espíritu de iniciativa antes de engranarnos en una relación amorosa de tipo niño-padre (en la cual el niño seamos nosotros) con el ser amado con el cual nos vamos a unirnos la vida. En el caso en el cual, sin transformarnos radicalmente nos dejamos engrenados en una semejante relación (niño-padre), mas temprano o mas tarde llegaremos quejarnos que somos dominados, pero vamos a poder conscientizár, si lograremos mirarnos con desapego y sinceridad que en verdad, inconscientemente, nosotros mismos hemos dado al otro todas las posibilidades y todos los motivos para que el permanentemente nos domina. Como yóguis en una pareja continente, es bien saber que la mejor relación amorosa es la en la cual el hombre es visto como siendo SHIVA y la mujer como siendo SHAKTI. En una semejante relación (tipo SHIVA-SHAKTI) nosotros somos al lado de el (ella) para aprender afirmarnos con todo lo que es mejor, maravilloso y divino en nosotros y el (ella) es al lado de nosotros para aprender respetarnos por los aspectos sublimes que le transfigura (y que objetivamente existen en nosotros) y, cuando es el caso, aconsejarnos pleno de afectividad, imponiéndose a través de su autoridad, sin dominarnos despóticamente.
 
Existen por supuesto muchos otros esquemas comportamenteles con las cuales se confronten, muchas veces inconscientemente, la mayoría de las parejas. Para conscientizár lucido y desapegado el esquema comportamental dominante de nuestra relación amorosa, cada uno de los dos deben analizar muy profundo la manera en la cual funciona su pareja. Uno de los mejores herramientas de mirar desde el exterior, en una manera desapegada, la relación de pareja y especialmente los conflictos que aparecen y que a veces arriesgan, por el transcurso del tiempo, entrenar desarmonías en la esfera de la confianza y de la comunicación plena entre los dos amados, es conscientizár lucidos los eventos cotidianos negativos, desapegándonos de esta manera de las emociones malas sentidas. Analizando profunda y objetivamente los motivos de estos conflictos.